lunes, 12 de enero de 2009

Te echamos de menos

Bea dice:
Querido papi, aunque no puedo entender que te has ido estoy un poco rara, me costará un poquito adaptarme a la que será mi casa durante estos dos meses. Aún así, no te preocupes, que aunque ayer fue un día muy raro en el que incluso tuve que saltarme la merienda, estoy muy bien, jugando mucho, como siempre. Mami se fue por la tarde con el abuelito y la tita a por el resto de cosas a casita, ¡hasta nos habíamos dejado mis purés congelados!, y yo me quedé con la abuelita. Me duché sentada en la sillita, y me gustó que me mojaran con la alcachofa. He dormido un poco inquieta, mami ha estado toda la noche oyendo cómo me movía, pero seguro que enseguida me hago a la nueva cuna, que por cierto, no nos costó nada montar, en casa lo estábamos haciendo mal. Y esta mañana, aunque mami pensaba ir de paseo a la guarde, el abuelito se ha empeñado en llevarnos en coche, ya sabes cómo es... He ido en la silla de paseo en el maletero, jejeje, con los ojos como platos ante esta novedad. Y me he quedado en la guarde tan contenta como siempre... Te quiero mucho papi. Tatata...

Mami dice:
Cariño, sobra decirte lo mucho que te echo de menos. También que me hubiera gustado que nuestros últimos días juntos hubiesen sido diferentes... pero estábamos demasiado nerviosos y teníamos demasiadas cosas que hacer. Me resulta raro no poder hablar contigo, no tener el correo de buenos días, solamente imaginar que habrás llegado bien. De todas formas, ayer fue un día frenético, que entre ir a por las cosas e instalarnos no pude ni quise pensar. Sólo me derrumbé un momento al verte marchar en el aeropuerto. Ni siquiera volver a por las cosas a nuestra casa me hundió, tampoco tardamos nada. No he podido volver a llorar, quizá porque todavía no llego a asumir del todo que no estás aquí, trabajando en Gran Vía, que no vendrás esta tarde a recogernos, que esta noche volveré a dormir "sola" (espero que hoy sí que pueda) En el trabajo estoy cual robot, haciendo cosas sin pensar. Pero me falta la motivación de cada día, de pensar que queda menos para salir, o para que llegue el fin de semana. Pero estoy bien, mejor de lo que creía, para serte sincera. Por el momento. Espero poder hablar contigo pronto, que al menos puedas mandarme un correo. Te quiero mucho. Cuidaté, ¿vale?
PD.- Mi padre tiene Vetiver... He podido "olerte"
16:05
Me has hecho una llamada perdida a las 15:45 (para ti las 8:45) cuando venía de camino a la oficina. He venido por la calle casi corriendo, ilusionada, y te he llamado al llegar sin apenas quitarme el abrigo... pero me has colgado... Espero que vuelvas a dar señales de vida. Oirte un instante. Leerte. Algo.

1 comentario:

  1. Yo no sé que puedo decir. Os echo de menos, os quiero, os añoro... todo sería reiterativo.

    Durante las horas de trabajo frenético, aunque trabajar productivamente tampoco es que lo hayamos hecho, apenas tengo tiempo de darme cuenta de que todavía queda mucho, demasiado, para volver a veros.

    Ayer, en mi primera noche fuera, me desvelé, no pude seguir durmiendo pensando en no poder veros. Verte a todas horas Beita, es algo más que gratificante, especial, una razón para seguir día a día. Y a tí mami, aunque a veces perdamos el norte, qué puedo decirte, que no sé vivir sin tí, sin olerte, sin tenerte cerca, sin abrazarte y mandarte a "mimir" cuando el sueño te vence.

    Echo demasiadas cosas de menos y esto no ha hecho más que comenzar....

    Ahora tengo que irme a cenar a un mexicano, qué original, verdad? Cuando vuelva al hotel volveré a encender el portátil, revisaré la carpeta de nuestras fotos e intentaré estar más "cerquita" de mis niñas aunque solo sea a través de ellas.

    Os quiero un montón, dejando a un lado las lágrimas que se me escapan cuando pienso en lo que todavía queda para volver a veros....

    Unos besazos y achuchones enormes.

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