... regalándote un manto de nieve precioso. Como deseabas. Me encantó ver tu ilusión, y a la vez ver la nieve me produjo ya cierta añoranza. Mañana nos toca a nosotros despedirte... Menos mal que tenemos tanto que preparar que sigo sin apenas pensarlo, pero me siento "rara"... Mientras, insisto en repetirle a Bea PA-PA-PA, para ver si ella también puede hacerte un bonito regalo de despedida.
PD.- Cari, no me importa en absoluto no haber cenado solos como habíamos planeado. Lo que importa es estar juntos.
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