lunes, 31 de enero de 2011

Conectada

Regalazo de Reyes que fue el portátil. He llegado a casa y directa a encenderlo, por si estabas y te veía... Hoy no ha habido suerte, previsible para el primer día real de trabajo allí. Se me hace raro no saber nada en 24 horas, que van a ser más, supongo. El día ha ido bien, un lunes más, ahora que Bea está en la camita tal vez es cuando empiezo a notar la soledad. Pregunta por ti. Y dice que quiere verte. Me parte el corazón. Y yo me la como a besos... por ti y por mi. Durante todo el día he ido pensando todo lo que quería contarte... y ahora, ya ves, no se me ocurre nada. Cuídate mucho. Te queremos.

22:25

¡Hemos hablado por teléfono! Ha sido un minuto, y se notaba que no estabas solo... pero oir tu voz, tu sonrisa... más que suficiente para dormir mejor, jejeje. Y después de colgar me he dado cuenta que realmente no me has contado nada de qué tal el primer día de trabajo. Frases atropelladas, que si todo bien, la nena... ¡Es lo que tiene ser una familia!

domingo, 30 de enero de 2011

Como me temía

el bajón llegó al despertarme. Mejor dicho, en el momento en el que me despertó Bea y me he tenido que levantar. Además, ella enseguida preguntó por papi. Le volví a decir que se había ido a trabajar, en un avión, mu lejos, mu lejos. Pero yo quiero verle... Luego, orgullosa, se lo ha contado al yayo y la tita. Papi se ha ido en avión mu lejos, mu lejos... Pero no sé qué concepto tiene del tiempo que tiene que pasar. Mañana seguro que pregunta otra vez... No he parado de hacer cosas en toda la mañana, a ratos jugando con Bea también, sin parar. Han venido el yayo y la tita Cris a comer, y se acaban de ir, la tarde se ha hecho eterna (a las dos y media ya habíamos comido y no has querido dormir siesta), pero al menos no he estado sola y no he podido pensar. Además, te hemos podido ver por el skype, es la única ventaja que tienen ahora los fines de semana. Y me encanta la ilusión de Bea, que esta vez habla contigo, te da besos, te puede decir que te quiere. Como yo. Ahora duerme, y vuelvo a estar "sola". Intentaré evadirme con la tele, dormir... y enfrentarme al odiado lunes, más si cabe sin ti. Al menos la rutina del día laborable no me dejará notar tanto tu ausencia. Cuídate mucho. Te queremos.

Hora y media después...

Descansando en el sofá... y nuestro pequeño da patadas, no deja de moverse ni un momento. Y de repente he pensado que esta vez te tengo más cerca que nunca, porque ese bebé es mitad parte de ti. Y reconforta sentirle, poner mis manos sobre la tripa... para sentirte a ti también dentro de mi. Más que nunca.

sábado, 29 de enero de 2011

¿Y cómo te explico...

que papi estará fuera dos semanas, a lo sumo tres? Cómo se le dice a una niña que no ha cumplido los tres años, que papi no estará una temporada para bañarla, jugar con ella, darle el beso de buenas noches... Todavía no sé cómo, si entenderás algo o no. Papá se ha ido al aeropuerto hace menos de una hora, y al acostarte y darme los besos de buenas noches, me dices: "este se lo das a papá cuando vuelva, ¿vale?" Te digo que papi se ha ido a trabajar a un sitio muuuuy lejos, y me contestas: "que nooooo, mami, ¡que se ha ido a bajar la basura!" A ver mañana...


Está vez además me ha descolocado que papi, abrazándote, se haya echado a llorar. Esta vez es menos tiempo, pero tú eres más consciente y es más difícil. Yo de momento lo llevo, aunque ya se me hace raro estar un sábado a estas horas "sola", y a que no cenaremos juntos, ni me acurrucaré a su lado, aunque sea dormida, en nuestra cama...