miércoles, 11 de febrero de 2009

Dos por uno a domicilio

Ayer te eché de menos especialmente. No es que no lo haga cada minuto, pero anoche fue algo "diferente". Y además, lo que creo que lo incentivó fue una soberana estupidez: un anuncio en la tele de los martes locos de telepizza. De repente deseé una pizza de las "mías", ternera, bacon, piña y salsa barbacoa. Ummmmm... La otra, la "tuya", con pollo y champiñón. Dos por una. Además, que los martes hay House, la noche perfecta... Pues me obsesioné, y no dejé de pensar en ti, a llenarme de rabia porque empezaba la serie y no estabas, y además, el pizzero no había llamado a la puerta. Porque además anteriormente mi hermana había monopolizado el ordenador, y nada, otro día más sin "vernos". Porque Bea había salido tontísima de la guarde, se había dormido, y la tuve que despertar para bañarla y darle la cena. Y en definitiva, porque todo era lo mismo de siempre... y a la vez no era lo de siempre. No es que esté mal en casa de mis padres, pero quiero nuestra rutina, quiero volver a tener que levantarme a las seis e insistir varias veces para que te levantes tú, pensar en las comidas del fin de semana, o a discutir por tonterías. Quiero verte al salir del trabajo, contarnos nuestras jornadas en el coche, de camino a casa, bañar juntos a Bichito y decirte que tienes que ser menos blando con ella, quiero cenar contigo sandwiches calentitos, ver la tele junto a ti (o recibir tus codazos) Quiero dormirme en tu pecho... Quiero que estés ya aquí. ¡Y quiero el dos por uno de telepizza!
PD.- Adivina qué cenaremos el domingo 8 de marzo... Porque total, no vamos a poder hacer la compra...

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